Transmutación

Buscaba entre el pasado y el futuro un lugar donde ella pudiera habitar. Unos cantos la acompañaban desde un lugar cercano. Entre caracoles de infinito espiral, combatía agobiada las plagas para que sus mordisqueadas plantas sobrevivieran a la emboscada de las hormigas. Pero por unos segundos se percató que quizás y solo quizás los insectos no era lo que tenía que combatir. Miró sus pies descalzos y su triste semblante se transformó en tranquilidad al escuchar que su voz no emitía un sonido humano, entonces lo entendió, no dormía por las noches porque a los grillos de día no les gusta cantar.


G.R.


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